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Iglesias en Conflicto con Constantinopla Imprimir

- CANÓNICO -

IGLESIAS EN CONFLICTO CON CONSTANTINOPLA

 

 

El pasado siglo XX, como ya hemos hecho mención en otro artículo (HACIA UNA EXPLICACIÓN HISTÓRICA ACERCA DE LA MULTIPLICIDAD  JURISDICCIONAL EN LA ORTODOXIA CONTEMPORANEA), ha sido por distintas razones, un siglo bastante conflictivo para la mayoría de las Iglesias Ortodoxas, las cuales muchas veces no han sabido acertar en la resolución de los mismos, provocándose en consecuencia, una serie de profundas divisiones que comprometieron (y aún comprometen) la Unidad de la Iglesia.

 

         Los puntos de conflictos en la Ortodoxia contemporánea se pueden resumir en básicamente cuatro items:

 

A - RECLAMOS SOBRE EL DERECHO A UNA ORGANIZACIÓN ECLESIÁSTICO - NACIONAL MAS ACORDE A LA REALIDAD SECULAR DE EUROPA ORIENTAL.

 

B - CUESTIONAMIENTOS SOBRE LA FORMA DE ENTENDER LAS RELACIONES ENTRE IGLESIA Y ESTADO. (ESENCIALMENTE DURANTE LA ERA COMUNISTA)

 

C -  DISIDENCIAS SOBRE TRADICIÓN Y ECLESIOLOGÍA.

 

D - ASPIRACIONES ETNICO-CULTURALES Y CULTUALES DE LAS JURIDICCIONES ORTODOXAS EN OCCIDENTE.

 

IGLESIAS ORTODOXAS CON

RECLAMOS SOBRE EL DERECHO A UNA ORGANIZACIÓN ECLESIÁSTICO –NACIONAL

 

         En este primer grupo deberemos incluir a Jurisdicciones tales como: el Patriarcado de Kiev, la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Montenegro, la Iglesia Autocéfala de Macedonia, la Iglesia Ortodoxa de Moldavia, o la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa.

 

         Este grupo de Iglesias, no tienen ni grandes planteos eclesiológicos, ni de tradición eclesiástica, ni doctrinales que las confronten con las Sedes Mayores de la Ortodoxia, siendo muy afines en cuanto a sus posturas y visión sobre los problemas contemporáneos a éstas últimas; también -al igual que ellas- tienden a federarse entre sí y a conservar con mayor facilidad su cohesión eclesiástica interna. En este momento la Sede sobre la cual tienden a nuclearse y guardar comunión este grupo de Iglesias, es el Patriarcado de Kiev, el cual parecería ocupar de facto, el mismo lugar que ocupa el Patriarcado de Constantinopla entre las Iglesias Ortodoxas Oficiales. La Iglesia Bielorrusa, sin embargo, parece ser una excepción, manteniéndose de hecho bastante aislada del resto.

Patriarca Filaret de Kiev

Patriarca Filaret de Kiev (izq) junto al
Metropolita Mihailo de Montenegro

Todas estas Jurisdicciones pugnan -entonces- por ser reconocidas como las legítimas Iglesias Ortodoxas de sus Estados Nacionales por parte de las Sedes Mayores de la Ortodoxia; y es preciso mencionar que en general los gobiernos de estos países las respaldan de manera mas o menos explícita, dado a que ellas también tomaron parte activa en el proceso de independencia y de construcción de una nueva identidad nacional. Asimismo, en este aspecto, la Iglesia Ortodoxa de Bielorrusia constituye una excepción, dado a que el actual gobierno bielorruso el cual es abiertamente pro-ruso, es bastante hostil a la conformación de esta Iglesia.

 

La particular situación eclesiástica que viven la totalidad de estas Jurisdicciones no es de muy larga data, puesto que la mayoría surgieron o se restauraron a consecuencia de la ola de independencias nacionales que siguieron al colapso del Comunismo en Europa Oriental, quizás la excepción sea la Iglesia de Macedonia, la cual se independizó del Patriarcado Serbio hacia finales de los años 60, en la aún indivisa Yugoslavia.

         Estas Iglesias, como ya dijimos anteriormente, no propugnan cambios sustanciales en la organización eclesiástica mundial de la Ortodoxia, sino que simplemente reclaman su derecho a la libre participación dentro de la misma. Este grupo, por ende, es el que más posibilidades tiene de integrarse a futuro dentro del conjunto de Iglesias Ortodoxas compuestas por las Sedes Mayores, las cuales son lideradas y están en comunión con la Sede Patriarcal de Constantinopla. A su vez el Patriarcado Ecuménico, tampoco tiene serias impugnaciones contra estas nuevas Sedes, siendo el único motivo para su no reconocimiento oficial las inconveniencias que en materia de política eclesiástica podrían acarrearle.

 

         No es un hecho demasiado secreto en el mundo eclesiástico bizantino, las relativamente armoniosas relaciones entre el Patriarcado Ecuménico y el Patriarcado de Kiev, el cual cedió una parroquia en Ucrania (año 2005) para ser usada como Metokion por la Sede de Constantinopla; también es conocido el malestar que suele causarle al Patriarca Alexis II de Moscú, las furtivas visitas de los delegados patriarcales de Constantinopla, a Jerarcas del Patriarcado Ucraniano.

 

Es curioso constatar que pese a sus situaciones eclesiásticas actuales, algunas de las Iglesias que se encuentran dentro de este grupo, como ser la Iglesia Ortodoxa de Montenegro, o la de Macedonia, gozaron -en siglos anteriores- de una indiscutida y plena independencia eclesiástica, las cuales debido a procesos de orden netamente políticos, debieron ceder sus derechos y aceptar ser anexadas compulsivamente -durante el siglo XX-  dentro de otra Jurisdicción, en ambos casos, dentro del Patriarcado Serbio.

 

         También es sabido -asimismo- que el Patriarcado Ecuménico se ve impedido de reconocer la autocefalía de las mencionadas Iglesias Balcánicas para evitar conflictos con el Patriarcado Serbio, así como se ve impedida también de reconocer al Patriarcado de Kiev, por temor a profundizar aún mas sus diferencias con el Patriarcado de Moscú; sin embargo cuando estas tensiones cesen algún día, es de pensar que dichas Jurisdicciones se integraran sin demasiada dificultad al conjunto de las Iglesias de la llamada Ortodoxia Mundial.

 

         Como es fácil adivinar, detrás de estos conflictos eclesiásticos subyacen problemas geopolíticos de Europa, es decir, todos sabemos que Rusia nunca terminó de asimilar la emancipación política de Ucrania y Bielorrusia, y eso también es reflejado en el plano eclesiástico por el Patriarcado de Moscú; asimismo, tampoco es un secreto para ningún politólogo europeo que el nacionalismo serbio, mas allá de la figura pública de Milosevic, era fogoneado entre bambalinas por el Patriarcado de Belgrado, el cual siempre apoyó la conformación de una Gran Serbia en los Balcanes; en congruencia con ello - el Patriarca Pavle - jamás digirió la emancipación de las Iglesias Macedonia y Montenegrina, de igual modo que gran parte del espectro político serbio no termina aún de aceptar del todo la independencia y autodeterminación de las Repúblicas de Macedonia y en especial de Montenegro.

 

IGLESIAS ORTODOXAS CON CUESTIONAMIENTOS SOBRE LA FORMA DE ENTENDER LAS RELACIONES ENTRE IGLESIA Y ESTADO
(ESENCIALMENTE DURANTE LA ERA COMUNISTA)

 

         Dentro de este grupo deberemos incluir a Jurisdicciones tales como, la Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Fronteras (ROCOR), la Iglesia Ortodoxa Rusa Autónoma (ROAC), o la Iglesia Ortodoxa Libre de Bulgaria. Cabe mencionar como nota característica, que a diferencia de las Iglesias contenidas dentro del grupo anterior, ellas no guardan comunión entre si, pese a ser ideológicamente afines.

 

         Este conjunto de Iglesias Ortodoxas basan su razón de ser en el fuerte cuestionamiento acerca de cómo sus Sedes Patriarcales condujeron sus relaciones frente a los nuevos gobiernos comunistas de comienzos y mediados del siglo XX. Algunas de ellas -las mas antiguas- funcionaron con plena libertad en el Mundo Occidental, como ser la célebre Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Fronteras (ROCOR), y la menos conocida Iglesia Ortodoxa Serbia Libre, sin embargo, esta última Jurisdicción se reconciliaría con su Sede Madre hacia 1991, para finalmente disolverse dentro del Patriarcado en Mayo de 1998.

 

         Hubo también otras Jurisdicciones que pese a tener origen en este tipo de cuestionamientos -encontraron finalmente- su lugar dentro de la Ortodoxia Mundial; tal es el caso del Exarcado Ruso de Europa Occidental, el cual halló protección canónica bajo el Patriarcado Ecuménico, y el de la Iglesia Ortodoxa en América u O.C.A, la cual justificó su independencia eclesiástica en la Revolución Bolchevique de 1917; como paradoja del destino, esta Jurisdicción encontraría la ansiada protección canónica - que le fue esquiva durante muchos años - bajo el propio Patriarcado de Moscú en 1970, es decir, en plena Guerra Fría; sin embargo la clave para que ambas Jurisdicciones pudieran lograr su inserción junto a las Sedes Mayores, fue precisamente, despegarse de los planteos políticos-ideológicos que les dieron origen. 

 

         Volviendo a tiempos recientes, podemos afirmar que la Caída de los Regímenes Comunistas en Europa Oriental durante los años 90, impactaron fuertemente sobre las Jurisdicciones Ortodoxas en el Exilio radicadas en Occidente, dado a que con este cambio de situación política en sus patrias de origen, algunas de ellas entraron en fuertes crisis internas luego de años de una relativa estabilidad eclesiástica logradas con posterioridad a la finalización de la II Guerra Mundial.

 

         En la actualidad podemos clasificar a estas Iglesias en dos sub- grupos:

A -   LAS QUE SE ORIGINARON Y CRECIERON EN EL EXILIO

B -   LAS QUE SE ORIGINARON EN SUS PATRIAS DE ORIGEN

 

JURISDICCIONES ORIGINADAS EN EL EXILIO

 

Dentro de este grupo el Colapso del Comunismo impactó con mas fuerza, puesto que como vimos anteriormente, ellas se conformaron y desarrollaron su vida pastoral lejos de sus países originarios; sin embargo, mientras que los serbios optaron por integrarse a su Sede Madre luego de la caída del Régimen, los rusos en el exilio todavía no han resuelto el tema; precisamente por ello podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que éstos últimos no supieron reformular las razones eclesiales de su existencia, perdiendo de hecho - en los últimos años - su dinamismo pastoral luego de que el Patriarcado de Moscú se encontrara libre ya de la dictadura marxista. Las posturas frente a que hacer de cara a esta nueva realidad -obviamente- trajo serios conflictos dentro de la Iglesia Rusa fuera de Fronteras (a la sazón, la última de las Iglesias en el Exilio) que culminaron en una serie de cismas. En la actualidad el cuerpo principal de la Iglesia Rusa Fuera de Fronteras, bajo la conducción del Metropolita Laurus, está encausando un proceso de reconciliación con el Patriarcado de Moscú, que muy probablemente, durante este año (Junio de 2006), culminará con la comunión plena entre ambas Jurisdicciones. De producirse este acto, se cerraría la era de las grandes Iglesias Ortodoxas en el Exilio, fenómeno eclesiástico típico del siglo XX.

 

Este acercamiento entre el Patriarca Alexis, y el Metropolita Laurus, produjo un sinnúmero de pequeños cismas, tal es el surgimiento en los últimos años de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio (ROCE), comandada por el nonagenario Metropolita Vitaly, antiguo primado de la ROCOR; sin embargo este viejo Jerarca no logra dar cohesión a su pequeña constelación de Obispos, los cuales no dejan de reñir unos con otros en Europa, Estados Unidos, y Canadá. Muchos de los clérigos y teólogos pertenecientes a estos pequeños cismas cambian actualmente el foco de conflicto original, dirigiéndolo ahora hacia cuestiones de orden doctrinal y de tradición eclesiástica; encajando más -de hecho- dentro del grupo de Jurisdicciones con disidencias eclesiológicas y doctrinales, que con las de cuestionamientos en las relaciones entre Iglesia y Estado. Cabe mencionar, que en la actualidad la ROCOR, resolvió anular -durante el transcurso del Sínodo de Obispos convocado del 21 al 23 de Febrero de 2006- debido a su proceso de acercamiento a Moscú, todo vínculo eclesiástico formal con el grupo de Iglesias disidentes tradicionalistas que alguna vez supo liderar, para conservar sólo la comunión ciertamente ambigua, que mantuvo desde siempre con el Patriarcado Serbio y el Patriarcado de Jerusalén.

        

JURISDICCIONES ORIGINADAS EN SUS PATRIAS DE ORIGEN

 

         Dentro de este sub-grupo podemos encontrar a la Iglesia Ortodoxa Rusa Autónoma (ROAC) -también conocida como Iglesia Ortodoxa Rusa Libre- y a la Iglesia Ortodoxa Búlgara Libre. Estas Iglesias, de modo contrario a lo que podemos suponer, surgen a mediados de los 90 a pesar de ser herederas -en cuanto a pensamiento- de cuerpos eclesiásticos anteriores, sobre todo en el caso de la ROAC.

 

         Estas Iglesias alcanzan su plenitud en la década pasada, cuando los otrora todopoderosos regímenes comunistas dieron paso a gobiernos de transición, los cuales se mostraron un poco mas proclives a otorgar cierta libertad de cultos. Los planteos que dieron origen a ambas Iglesias, también se produjeron en Rumania, dónde una parte del Episcopado amenazó con entrar en cisma si el Patriarca Teoctist de Bucarest, no dimitía a su Oficio Patriarcal debido a sus antiguos lazos con el gobierno del tristemente célebre dictador Ceaucescu, pero si bien el Patriarca efectivamente dimitió, éste fue repuesto en sus funciones - luego de pocos meses - por el propio Santo Sínodo en 1990. En este caso el surgimiento de una nueva Jurisdicción no llegó a concretarse.

 

         La Iglesia Ortodoxa Búlgara no corrió la misma suerte cuando una buena parte del Santo Sínodo desconoció en el año 1996 la autoridad del Patriarca Maxim, proclamando de hecho a un Patriarca rival llamado Pimen, éste anciano Jerarca fue apoyado por el flamante gobierno del Presidente Stuyanov, quién lo eligió para bendecir los actos de su asunción presidencial (1997), de este modo se consolidó la formación de la Iglesia Ortodoxa Búlgara Libre, sin embargo el éxito inicial duró poco, y a instancias del propio nuevo mandatario y de un Gran Sínodo extraordinario de la Iglesia Ortodoxa Búlgara, en los que participaron el Patriarca Ecuménico junto a otros seis Patriarcas mas, dieron por finalizado el conflicto, y conminaron a todos sus Jerarcas a integrarse nuevamente dentro del Patriarcado conducido por Maxim, quién a cambio los reconfirmó al frente de sus antiguas diócesis; con todo la escisión volvería a resurgir a los pocos meses, y algunos Obispos volvieron a re-fundar a la Iglesia Ortodoxa Búlgara Libre que opera en aquel país hasta nuestros días bajo la conducción pastoral del Metropolita Inokenti. Esta poco conocida Jurisdicción si bien pertenece al grupo de Iglesias que cuestionan las relaciones políticas de sus Sedes con los gobiernos comunistas, es la única que mantiene lazos de comunión eclesiástica con Jurisdicciones ortodoxas de planteos eclesiásticos-nacionales, como ser el Patriarcado de Kiev, la Iglesia de Montenegro, la Iglesia de Macedonia y la Iglesia de Moldavia.

 

         Ninguna de estas Jurisdicciones pretende, al menos en la actualidad, reemplazar a sus respectivos Patriarcados dentro de sus países, puesto que ni el Metropolita Valentín en Rusia, ni el Metropolita Inokenti en Bulgaria, reclaman para sí el Oficio Patriarcal. Sus planteos -entonces-  pasan mas bien por purificar la Iglesia -a través de un Concilio en dónde participen ambas facciones- de toda mancha de colaboracionismo con el pasado Régimen Comunista en sus respectivas naciones, a fin de remover de sus cargos a todos los clérigos sospechados de haber estado vinculados al aparato de  los Servicios de Inteligencia de aquella época, o a las estructuras del Partido Comunista.

 

         La suerte que correrán estas Jurisdicciones en los próximos años es mas bien incierta, dado a que muy difícilmente se llegue alguna vez a celebrar dichos Concilios Locales que reconcilien a las facciones en pugna. En mi opinión personal, muy probablemente, en unos quince o veinte años, la razón de ser de estas Iglesias, se verán seriamente comprometidas debido a lo anacrónico que va a resultar ya su reclamo, dado a que es de esperar que para esa época, no queden muchos miembros en el Santo Sínodo, ni en Moscú, ni en Bulgaria, que hallan estado estrechamente vinculados al pasado régimen. Por lo tanto, no sería para sorprenderse, que ambas Jurisdicciones en resistencia se vayan disolviendo con el transcurso de los años, dentro de las estructuras de ambos Patriarcados. También es cierto que muy probablemente algún pequeño remanente de las mencionadas Iglesias persistan en su refracción al proceso, sin embargo también creo que no pasarán de ser una nota anecdótica dentro de la realidad eclesiástica futura de aquellas naciones.

 

IGLESIAS ORTODOXAS CON DISIDENCIAS SOBRE TRADICIÓN Y ECLESIOLOGÍA

 

         Este grupo de Jurisdicciones es quizás el mas nutrido, ya que en ella podemos incluir a Iglesias tan disímiles entre sí como la Iglesia Ortodoxa Rusa Vétero Ritualista, como a la Iglesia Ortodoxa Griega Vétero Calendarista, a su vez estas Iglesias, a lo largo de su historia, han sufrido numerosos cismas y micro-cismas que hacen casi imposible nombrarlos a todos, pero nombraremos aquí algunos de los mas numerosos. La Iglesia Ortodoxa Vétero-Calendarista Griega (Sínodo de Kyprianos), Iglesia Ortodoxa Vétero-Calendarista Búlgara, Iglesia Vétero-Calendarista Rumana, Iglesia Vétero Calendarista de Chipre, Iglesia Vétero-Calendarista Griega (Sínodo de Máximos), Iglesia Ortodoxa Vétero-Creyente de Rusia (Sínodo del Metropolita Adrián), Iglesia Ortodoxa Vétero-Creyente de Rumania, etc, etc, etc.

 

         A la vez se puede dividir a este grupo de Iglesias, en razón a su planteo original., en otros dos sub-grupos:

 

I - LAS QUE RECHAZARON LA MODIFICACIÓN DEL ANTIGUO RITO BIZANTINO ESLAVO EN EL SIGLO XVII. (VÉTERO-RITUALISTAS)

 

 

II - LAS QUE RECHAZARON LA MODIFICACIÓN DEL CALENDARIO LITÚRGICO JULIANO EN 1924. (VÉTERO-CALENDARISTAS)

 

         Este prolífico grupo de Iglesias Ortodoxas tienen, como nota característica, una mayor propensión al cisma que el resto, (a excepción de las Iglesias Vétero-Calendarista de Rumania y Bulgaria que han sabido mantener una llamativa cohesión interna); y además una cierta tendencia a no forjar vínculos canónicos estables con otras Jurisdicciones de su tipo.

 

VÉTERO CALENDARISMO

 

         Como ya mencionamos en otros artículos en este mismo Sitio Web, el Vétero-Calendarismo nace como consecuencia del abandono del tradicional calendario litúrgico juliano por parte del Patriarca Ecuménico Meletios (Metaxakis) en el año 1924. El Vétero-Calendarismo, poco después se dividiría en dos facciones, una conocida como Florinistas, de eclesiología mas moderada, y otra de eclesiología mas radical conocidos bajo el nombre de Matewitas; a su vez es notorio que ambas facciones se fragmentaron en varios grupos mas, haciendo del Vétero-Calendarismo, en especial del griego, un intrincado grupo de Jurisdicciones rivales entre sí.

 

         Es curioso constatar, que muy a menudo, son mas las coincidencias entre los distintos Sínodos que sus diferencias; sin embargo debido a que entre ellos pareciera haberse librado una competencia consistente en ver quien es mas purista que el otro, hace que les resulte ciertamente difícil  guardar una cierta disciplina eclesiástica interna. Por tal motivo al Vétero-calendarismo se lo debe entender mas como un “Movimiento” dentro de la Ortodoxia, que como una auténtica Jurisdicción Eclesiástica.

         Otro tema que es preciso remarcar es que las inter-comuniones dentro del vétero-calendarismo, son un hecho difícil de sostener en el tiempo debido a la inestabilidad de sus Sínodos, sin embargo un grupo importante ha logrado mantenerse cohesionado y en comunión entre sí, este es el caso ya anteriormente mencionado de las Iglesias de Rumania y Bulgaria, conjuntamente con el Sínodo Griego de Kyprianos, los cuales estuvieron a su vez en comunión hasta el año 2005 con la Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Fronteras (ROCOR).

 

         Cabe mencionar, que durante bastantes años, la ROCOR, -a pesar de no pertenecer por origen a este grupo de Jurisdicciones- intentó liderar de facto a las Iglesias vétero-calendaristas (de cuño florinita) y levantar sus banderas anti-ecumenistas y en pos de la conservación del tradicional calendario juliano en todo el Mundo Bizantino; sin embargo pese a sus esfuerzos, y de haber sido ella misma quién les dio Sucesión Apostólica, jamás pudo mantener cohesionado al grupo mas allá de unos pocos años en la década del 60. En la actualidad la ROCOR, como resultado de su acercamiento al Patriarcado de Moscú, dejó libradas a su suerte a las Jurisdicciones Vétero-Calendaristas en comunión con ella, renunciando -de hecho- a liderar a los grupos de tradicionalistas ortodoxos a nivel mundial, puesto que durante el Sínodo de Obispos celebrado en EEUU entre los días 21 y 23 de Febrero de 2006, la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Fronteras, comunicó oficialmente el fin de la Comunión Sacramental que la ligaba a las Iglesias Ortodoxas Vétero-Calendaristas de Rumania, Bulgaria y Grecia (Sínodo de Kyprianos)

 
Arz. Auxentios de Atenas
Arz. Auxentios de Atenas Jerarca Vétero Calendarista consagrado por Obispos de la ROCOR

 

 

         A pesar de todo, algunos monjes en el Monte Athos mantienen cierta simpatía hacia los vétero-calendaristas en sus distintas versiones, sin embargo, ningún Monasterio de la Santa Montaña adhirió a alguno de los Sínodos presentes en Grecia. Debemos mencionar asimismo que el Monasterio Ephigmenos, es sin lugar a dudas el más explícitamente cercano al Movimiento Vétero-Calendarista, y en razón de ello, el Patriarca Ecuménico busca desalojarlos del Monte Athos, aún recurriendo a la autoridad civil.

 

         En otro orden de cosas, se puede afirmar que lo que más complica las relaciones de gran parte de las Jurisdicciones Vétero-Calendaristas con sus Iglesias de origen, es precisamente la costumbre de poner en duda la Ortodoxia Doctrinal y Gracia Sacramental de las mismas, lo que anula de raíz toda posibilidad de dialogo; con todo, el Arzobispo de la Iglesia Ortodoxa Griega, Kyrios Cristoudolos, ensayó algún tipo de acercamiento con uno de los Sínodos de mayor peso dentro de Grecia, sin lograr resultados concretos hasta el momento.

 

         La realidad eclesiástica de estos Sínodos, sumado a sus posturas teológicas y pastorales rígidas no permiten ser muy optimistas en cuanto a la futura reunificación de estos con sus Iglesias Madres, es probable -entonces- que algunos Sínodos moderados encuentren algún lugar -con el correr de los años- dentro de la Ortodoxia Mundial; sin embargo este proceso va a ser, seguramente, resultado mas de negociaciones individuales que colectivas.

 

         Es honesto decir -también- que la mayor parte de los viejo calendaristas desearían estar integrados al resto de las Sedes Mayores de la Ortodoxia, y de hecho aún se sienten parte de ella, pero la mayor dificultad para que esa integración finalmente ocurra, es que los miembros de dicho movimiento aspiran -como condición para la unidad- a que la amplia mayoría del mundo bizantino actual acepte conducir los destinos de la Iglesia, conforme a la visión ciertamente minoritaria de aquel movimiento tradicionalista.

 

VÉTERO-RITUALISMO

 

         Un caso absolutamente distinto es el de las Iglesias Vétero-Ritualistas, las cuales ya no pretenden - luego de siglos de aislamiento -  ningún tipo de integración orgánica a la Ortodoxia Mundial; ni tampoco aspiran a que el Patriarcado de Moscú retorne al antiguo Rito Eslavo modificado por el Patriarca Nikón a mediados del siglo XVII. De modo similar a los Vétero Calendaristas, ellos también experimentaron algunas fracturas, dividiéndose en dos o tres facciones dentro de Rusia; sin embargo, existe un cuerpo principal dentro de los vétero ritualistas rusos, el cual esta comandado desde Octubre del 2005 por el Metropolita Korniliy, quién también mantiene lazos de comunión plena con la Iglesia Vétero-Ritualista de Rumania (y Hungría) liderada por el Metropolita Leonty

 

         En las últimas décadas, los Vétero-Ritualistas Rusos, han mejorado sustancialmente su relación con el Patriarcado de Moscú, sin llegar por eso a estar -obviamente- en Comunión Plena. Si bien existe un pequeño Sínodo de Vétero-Ritualistas en Rusia encabezados por un Patriarca de Moscú, la principal Iglesia Rusa Vétero Ritualista no se presenta a si misma como una Iglesia Rival al Patriarcado, por tal motivo carecen de la figura Patriarcal, siendo el título ostentado por la máxima autoridad de dicha Iglesia, el de Metropolita de Moscú y toda Rusia. Las Jurisdicciones Ortodoxas Vétero-Ritualistas también cuestionan al Movimiento Ecuménico del mismo modo que lo hacen los Vétero-Calendaristas, y cuestionan al igual que la Iglesia Ortodoxa Rusa Libre, (aunque con mayor suavidad) el colaboracionismo mostrado por el Patriarcado de Moscú durante la Era Soviética. 

Metropolita Adrián

Metropolita Adrián (+2005) Cabeza de los Vétero-Ritualistas Rusos

         Como pudimos observar a través de estas líneas, el grupo de Iglesias Tradicionalistas es por demás complejo, y su característica principal parecería ser la incapacidad para mantenerse cohesionados internamente, quizás la razón de esto se deba esencialmente a que no se ven a si mismos tanto como Iglesias Institucionales, sino mas bien como un movimiento inter-jurisdiccional dentro de la Ortodoxia Bizantina contemporánea.

 

 

IGLESIAS ORTODOXAS CON ASPIRACIONES

ETNICO-CULTURALES Y CULTUALES  EN OCCIDENTE

 

         Existe una sola Jurisdicción Ortodoxa de indudable origen canónico que basa su razón de ser en un planteo de este tipo:  “La Iglesia Católica-Ortodoxa de Francia”, la cual fue fundada por un ex-sacerdote católico romano que terminó sus días como Archimandrita ruso del Patriarcado de Moscú, el Padre Ireneo Winnaert, el cual fue nombrado encargado para los fieles de Rito Occidental (en este caso: el Galicano), por el entonces Metropolita Sergio de Moscú. Esta Jurisdicción se mantuvo bajo la Protección Canónica de Moscú desde 1937 hasta 1952, luego pasó a depender del Exarcado Ruso de París desde 1953 a 1956, y de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio desde 1957 a 1966, fue precisamente durante este período, cuando se consagra a su primer Obispo en 1964, Vladika Kovalevsky, quién fallece en 1970 sin poder consagrar un sucesor.

 
 
Vladika Kovalevsky junto a San Juan Maximovich

Vladika Kovalevsky -con Mitra Latina-
junto a San Juan Maximovich (1964)

 

Finalmente en 1972, un sacerdote francés ordenado por el mismo Vladika San Juan Maximovich, Gilles Hardy, quién toma el nombre de Germán, es consagrado en Bucarest con el beneplácito del Patriarca Justino de Rumania. El día 30 de Abril, la delegación francesa concelebraba la Sagrada Liturgia con el Patriarca rumano, como signo visible de conexión canónica entre la Iglesia de Francia y el Patriarcado de Rumania. El Obispo Germán es quién aún hoy conduce a la Iglesia Ortodoxa de Francia, a pesar de los muy fuertes cuestionamientos que sufrió por gran parte de su clero, muchos de los cuales terminaron por integrarse dentro de otras Jurisdicciones Ortodoxas, aún pagando el precio de abandonar el Rito Occidental.

 

Si bien esta es la única Jurisdicción Ortodoxa neta y exclusivamente de Rito Occidental, hay otras como ser: la Metrópolis Ortodoxa Autónoma de Europa Occidental y las Américas (Sínodo de Milán) que posee algunas parroquias de Rito Occidental tanto en España (Rito Galicano) como en los Estados Unidos (Rito Old Sarum), la Iglesia Ortodoxa Antioquena la cual es la que suele tener las comunidades mas numerosas de Rito Occidental (Rito de San Tikhon) en los Estados Unidos, y finalmente la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio, también apoya el Rito Occidental (Old Sarum) en varias parroquias de Australia. 

 

Sin embargo, y para finalizar, si bien las Iglesias mencionadas anteriormente apoyan o sostienen algún tipo de Rito Occidental, es la Iglesia Ortodoxa de Francia la única que no practica de ningún modo la bi-ritualidad basando la razón de su existencia en el redescubrimiento de las formas litúrgicas occidentales de la ortodoxia.

 

 
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