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La Liturgia Rusa - Particularidades Imprimir

ESTRUCTURA DE LA SANTA MISA

           Entra el sacerdote en la iglesia, ora ante el iconostasio, se postra en oración ante el altar y va a la sacristía para revestirse con los ornamentos sagrados. Durante la proscomidia corta el pan. Abandona luego la mesa de la prótesis para incensar el altar principal y todos los iconos del santuario, del iconostasio y de la iglesia, y también a los fieles.

           La Misa comienza con la solemne oración inicial, elevando el sacerdote tres veces los brazos y haciendo tres inclinaciones, al par que se santigua (poklones). Siguen a continuación: la cruz inicial con el evangeliario, la gran letanía y otras dos pequeñas y la pequeña entrada con el evangeliario.

           Después de la Epístola, leída por el ayudante, y del Evangelio cantado por el sacerdote, se cierra la puerta real, que posteriormente se abre tras las letanías que conducen a la gran entrada de los Dones.

           Bendecidos los fieles con los Dones, se cierra nuevamente la puerta real, se reza el Credo, el prefacio y el Sanctus. Viene en seguida la consagración, la anamnesis, la elevación de las santas Especies, la epiclesis, el himno a la Virgen, la conmemoración de los santos y las suplicaciones (dípticos) por el Patriarca, Metropolita, o Arzobispo que encabece dicha Jurisdicción,  y luego por el obispo local.

           Con una letanía y el Padrenuestro empieza la acción eucarística, rezando con la cabeza inclinada la oración de la «imposición de manos» y la oración preparatoria de la pequeña elevación de la Hostia, a la que siguen la fracción, la mezcla de las Especies, la infusión de unas gotas de agua caliente y la comunión del sacerdote. El sacerdote echa las partículas consagradas en el cáliz, quedando las otras partecitas en la patena.

           Después de la comunión de los fieles y de la mezcla de las otras partículas (no consagradas), lleva el sacerdote el cáliz al altar de la prótesis. Siguen la letanía de acción de gracias, la oración bendicional ante la puerta real y la bendición final. En la mesa de la prótesis consume el sacerdote el resto de las sagradas Especies y termina su acción de gracias.

PARTICULARIDADES

1.      La proscomidia (preparación de los Dones y primera oblación) se realiza antes de la Misa. Para hacerla se usan, comúnmente, cinco panes o, al menos, tres. La inscripción sobre ellos significa: I (esu)s C (risto)s Ni Ka, esto es, Jesucristo vence. De uno de ellos se corta un cuadrángulo central, como hostia que se va a consagrar (Agnus Dei). De los otros panecillos se irán cortando otras partecitas en honor de la Virgen y de los santos y en conmemoración de los vivos y difuntos. Para cortar, dispone el sacerdote de una pequeña lanza. Sobre la patena está el asterisco (arco estrellado: el nombre procede de la pequeña estrellita de Belén que cuelga del arco) para que el velo no toque el Pan. La cucharita sirve para distribuir la sagrada comunión.

2. La puerta real es comúnmente baja, artísticamente decorada, y permite una relativa vista del altar; pero permanece, generalmente, cerrada durante la Misa. Se la abre solamente tres veces:

A) Para la pequeña entrada, trisagio, Epístola, incensación y Evangelio.

B) Para la tercera incensación y la gran entrada de los Dones.

C) Desde la comunión de los fieles hasta el final.

3. La cortina de la puerta real se descorre después de la proscomidia para la primera incen­sación, y dos veces corrida por corto tiempo (antiquísima costumbre de todos los ritos orientales):

A) Durante la letanía, antes de la gran entrada y del beso de paz.

B) Durante la pequeña elevación (Sancta sanctis), la fracción, la conmixtio, la infusión del agua caliente («calor del Espíritu Santo»), la comunión del sacerdote y la pre­paración de las Hostias para la comunión.

4. La postura oracional del sacerdote es de pie, con las manos comúnmente caídas debajo de la casulla. Sólo en tres oraciones eleva las manos. La inclinación, santiguándose, se repite frecuentemente. No existe la genuflexión; sólo se arrodilla el sacerdote los días entre semana para rezar el Padrenuestro.

5. Durante el Credo agita el sacerdote el paño del cáliz arriba y abajo, sosteniéndole sobre los brazos hasta las palabras «y en el Espíritu Santo».

6. A las últimas palabras del prefacio hace el sacerdote la señal de la cruz con el asterisco sobre la patena, pliega el arco, se santigua con él, le besa y le pone al lado del altar.

7. Hay diez letanías: la grande y las dos pequeñas, la «insistente» y las de los catecúmenos, dos cortas de los fieles, la letanía de la oblación, la de la acción eucarística y la de acción de gracias. Si hay diácono, son todas cantadas.

8. Además de la liturgia de San Juan Crisóstomo, que es la descrita, aquí existe la de san Basilio y la de los Dones presantificados.

Ornamentos episcopales y sacerdotales de típico corte ruso

Ornamentos episcopales y sacerdotales de típico corte ruso

 

Foto de una reunión en la Sede Metropolitana de Milán
 
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