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Sobre los actuales conflictos en la iglesia ortodoxa bulgara Imprimir

Por el Archimandrita Gorazd

 

 

            Cabe destacar que es muy escasa la información que nos llega desde Bulgaria a los ortodoxos de habla hispana, seguramente, por no contar en nuestros países con una significativa inmigración búlgara; sin embargo dentro de ella se suceden importantes acontecimientos que suelen pasarnos desapercibidos.

 

            Como ya sabemos, en la Iglesia Ortodoxa Búlgara, durante el año 1992 se había producido un conflicto debido a que una parte del Episcopado Búlgaro -liderada por el Metropolita Pimen de Nekrop-  comenzó a cuestionar públicamente la canonicidad de la elección del actual Patriarca Maxim, acaecida en el año 1971, con el obvio apoyo del gobierno comunista que gobernaba el país en aquella época; este conflicto derivó finalmente, a que esa facción del Episcopado Búlgaro se inclinara por elegir un nuevo Patriarca, cuya elección recayó sobre el Metropolita Pimen; por tal razón a partir de 1996 Bulgaria contó con dos Patriarcas: Maxim y Pimen, quien fue entronizado por el Patriarca Filaret I de Ucrania en la ciudad de Sofía. Dicha escisión dentro de la Iglesia Ortodoxa

Búlgara persistió hasta la celebración de un Gran Concilio Búlgaro celebrado el 30 de Septiembre de 1998, el cual fue presidido por el Patriarca Ecuménico Bartolomé I, y que además contó con la presencia de otros seis Patriarcas y veinte Metropolitas de distintas Jurisdicciones del Mundo Ortodoxo (Oficial); al clausurarse dicho Sínodo extraordinario el 1ro de Octubre, el Patriarca Maxim fue reconfirmado en su cargo, y el Patriarca Pimen resignó su oficio, y fue integrado junto a todos sus Obispos nuevamente al Patriarcado Búlgaro, lográndose nuevamente la unidad. El anciano Metropolita y antiguo Patriarca Pimen falleció a los pocos meses de logrado este acuerdo al frente, nuevamente, de la diócesis de Nekrop.

 

            Este logro alcanzado por el Patriarca Maxim, sin embargo, fue superficial, dado a que una parte del antiguo Sínodo de Pimen, eligió al Obispo Inokenti como sucesor de su antiguo lider, por lo cual en 1999 resurgió el cisma. Los seguidores del antiguo Patriarca Pimen, se autodenominan como los azules (independientes y democráticos) y se encuentran en oposición a los que ellos denominan bajo el título de rojos (comunistas y subordinados al Estado), es decir que el Sínodo Azul es el presidido por el ahora Metropolita de Sofía Inokenti (heredero del Patriarca Pimen), y el denominado Sínodo Rojo que es el presidido por el actual Patriarca Maxim; el cual es reconocido oficialmente por el gobierno de Bulgaria.

 

            Para entender un poco mas esta situación que se presenta como irresuelta dentro de la Iglesia Ortodoxa Búlgara, habría que remontarse hasta Septiembre de 1944, cuando el flamante régimen comunista de aquel país, a través de una llamada “Corte del Pueblo” enjuició a 152 clérigos, de los cuales 13 fueron condenados a muerte y otros 13 a prisión perpetua, otros en cambio, fueron arrestados y enviados a campos de concentración. Hacia el año 1953, el Partido Comunista de Bulgaria, por presión de la Unión Soviética, decidió re-establecer el Patriarcado de Bulgaria, como ya Stalin lo había hecho con el de Moscú, y la elección recayó sobre un Metropolita de Plovdiv llamado Kiril.

 

            En sus comienzos el restablecimiento del Patriarcado Búlgaro fue resistido por parte del Patriarcado Ecuménico por considerar que dicha elección realizada por las autoridades del gobierno comunista búlgaro era contraria a los cánones de la Iglesia, sin embargo, ocho años mas tarde, Constantinopla terminó por reconocer a Kiril como Patriarca de los búlgaros. El Patriarca Kiril falleció en 1971. A su muerte un “Concilio Patriarcal y Popular” eligió al Obispo de Lovech, llamado Maxim, como Patriarca de Bulgaria y Obispo Metropolitano de Sofía, y desde aquel año rige los destinos de la Iglesia Búlgara el ya nonagenario Patriarca Maxim. Como es fácil adivinar, aquella elección realizada hace mas de treinta años, estuvo viciada desde su origen por las presiones del Partido Comunista que gobernaba en aquel entonces, puesto que si somos intelectualmente honestos, nadie puede sostener seriamente que un Jerarca puediera ser electo sin el beneplácito del Régimen.

 

            El Metropolita Inokenti de Bulgaria - quien el 5 de Abril del año 2001 declaró como ilegal la elección del Patriarca Maxim realizada en 1971 - , optó por no asumir el rango Patriarcal que podría reclamar al ser heredero espiritual del Patriarca Pimen, quizás, por no profundizar aún mas la escisión dentro de la Iglesia Ortodoxa Búlgara. En la actualidad el Sínodo presidido por el Metropolita Inokenti, en oposición al Patriarca Maxim, parece tener bastante fuerza dentro del país, dónde aún controla mas de un centenar de parroquias a pesar de los constantes desalojos sufridos de muchas de ellas por parte de las autoridades gubernamentales que apoyan al Patriarca Maxim. Esos desalojos, muchas veces violentos, atrajeron la atención de la Corte Europea de Derechos Humanos, organismo que reclamó en favor del respeto a la conciencia religiosa al gobierno de Bulgaria en el transcurso del mes de Mayo del año 2005.

 

La policía búlgara impide el ingreso a su oficina al Metropolita Inokenti

La policía búlgara impide el ingreso a su oficina al Metropolita Inokenti
próxima a la Catedral de Santa Paraskeva en Sofía

 

            Esta problemática acerca de la elección de Patriarcas en conformidad con los gobiernos comunistas en Europa Oriental durante las décadas pasadas, no son privativos de la Iglesia en Bulgaria, sino que el mismo conflicto se ha dado también en la Iglesia Ortodoxa Rumana, dónde el actual Patriarca Teoctist se vio presionado para resignar su oficio Patriarcal en 1990 luego de la caída del Régimen, sin embargo el Santo Sínodo, lo repuso en su puesto en el mes de Abril del mismo año. Otro tanto sucede con la elección del Patriarca Alexis II de Moscú, dónde unos clérigos al desconocer la validez canónica de su elección como Patriarca de Rusia, acudieron al auxilio del Episcopado de la Iglesia Rusa en el Exilio, con el propósito de instaurar una Iglesia Ortodoxa Rusa Libre, la cual es liderada actualmente por el Metropolita Valentín de Suzdal. Estas elecciones Patriarcales que eran decididas en el politburo del Partido Comunista, trajeron como consecuencia para el Mundo Ortodoxo, no pocas de las divisiones que sufre la Iglesia en nuestros días.

 

            En la actualidad existen tres Jurisdicciones superpuestas en Bulgaria

1-      La Iglesia Ortodoxa Búlgara Patriarcal - presidida por el Patriarca Maxim –

2-      La Iglesia Ortodoxa Búlgara Libre - presidida por el Metropolita Inokenti –

3-      La Iglesia Vétero-Calendarista Búlgara - presidida por el Obispo Photios –

 

La más numerosa, y oficialmente reconocida por el Estado Búlgaro, es obviamente, la Iglesia liderada por el Patriarca Maxim, la segunda, encabezada por el Metropolita Inokenti, según muchos, se encuentra en un período de franco crecimiento y es bastante numerosa, pues se nutre de sacerdotes y demás clérigos y fieles descontentos con el Patriarcado de Bulgaria; la tercera jurisdicción es mas bien anecdótica, pues cuenta con unos pocos miles de adherentes en el país, si bien se haya en Comunión con la Iglesia Véterola Iglesia Vétero Calendarista Griega liderada por el Arzobispo Kyprianos, que también es bastante numerosa. También esta pequeña Jurisdicción búlgara se encuentra en comunión con la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio liderada por el Metropolita Laurus de Nueva York. Calendarista de Rumania de 500.000 fieles, y con

 

Como es fácil adivinar, el Patriarca Maxim también recibió muestras de solidaridad desde el extranjero por parte de otros Jerarcas, a continuación transcribimos la carta enviada por el Arzobispo Christodoulos de Atenas, al presidente de Bulgaria.

 

Patriarca Maxim de Sofía y Toda Bulgaria

Patriarca Maxim de Sofía y Toda Bulgaria

 

CARTA ENVIADA POR EL ARZOBISPO DE ATENAS

AL PRIMER MINISTRO DE BULGARIA

 

 

16 de Marzo de 2005

Protocolo No. 1079/635

Su Excelencia,
Sr. Simeon Saxe-Coburg-Gotha,
Primer Ministro de la República de Bulgaria.
Residencia del Primer Ministro,
Sofía, Bulgaria.

Su
Excelencia,

 

Ha llamado nuestra atención que el cismático y disidente “Metropolita Inokenti  de Sofía” haya presentado una denuncia ante la Corte Europea de Derechos Humanos, en Estrasburgo, reclamando por la violación  del Derecho a la Libertad Religiosa y Derechos de propiedad por parte del Gobierno de Bulgaria. Nosotros quedamos profundamente apenados al leer esto, dado a que este acto constituye una anticanónica usurpación de los Derechos y privilegios otorgados por el Canon y las Leyes de Eclesiásticas al legítimo Patriarca Maxim, de Sofía y toda Bulgaria

 

            Su Santidad, el Patriarca Maxim de Sofía y toda Bulgaria, es reconocido como tal por todas las Iglesias Ortodoxas Canónicas a través del mundo entero, un hecho oficialmente establecido y reconfirmado durante el  Concilio extraordinario y multi-jurisdiccional reunido en Sofía desde el 30 de Septiembre al 1 de Octubre de 1998. En verdad, durante este Concilio el Metropolita Inokenti, junto a otros Obispos cismáticos fueron recibidos en Comunión dentro de la Canónica Iglesia de Bulgaria, bajo el Patriarca Maxim, esto después de enviar un documento formal de arrepentimiento, no como Metropolita de Sofía, sino como Obispo de Krupnik. De este modo, el cisma existente fue encausado dentro de una única Iglesia Ortodoxa Búlgara reconocida.

 

                Además, y lo que es mas importante, los Obispos cismáticos recibidos nuevamente en Comunión dentro de la Canónica Iglesia Ortodoxa de Bulgaria también estuvieron de acuerdo en que “todas las iglesias, monasterios y varias de las propiedades poseídas por ellos se convertirían - en adelante - en propiedades de la una y única Iglesia Canónica de Bulgaria

 

            La Iglesia de Grecia estuvo representada en este Concilio por este Humilde Siervo, junto con todas las otras Iglesias Ortodoxas Autocéfalas canónicas en orden de adherir y sostener las decisiones allí tomadas.

 

            Confiando en que esta información le será de utilidad a Su Excelencia y al Gobierno de Bulgaria en su defensa ante la Corte Europea de Derechos Humanos, es que nosotros aprovechamos esta oportunidad para desearle toda la Ayuda de Dios en la ejecución de sus encumbrados deberes y responsabilidades.

 

                                                 Con mi ardiente oración a Nuestro Señor en favor de Su Excelencia

 

 

+ CHRISTOUDOLOS

Arzobispo de Atenas y Toda Grecia

 

                                                                               

+ Obispo Seraphim de Christianoupolis

 

Secretario en jefe del Santo Sínodo

 
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