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El cardenal Stepinac y el calvario del pueblo ortodoxode Serbia y Montenegro en Croacia

 

Obispo Stepinac
Obispo Stepinac de Zagreb

 

 

         La finalidad del presente artículo no es la de satanizar la figura del polémico Cardenal Stepinac, ni mucho menos denostar al Catolicismo Romano, sino la de hacer comprensible - para todos aquellos católicos que desconozcan su historia - el motivo del fuerte rechazo que provoca (incluso hoy en día) su recuerdo entre el pueblo ortodoxo en general, y en el serbio y montenegrino en particular. Por tal motivo comenzaremos por hacer una reseña histórica de la región durante aquellos tristes años. 

Con posterioridad al colapso de Yugoslavia, el 11 de Abril de 1941, el III Reich de Adolf HitlerTiso, quién sería fusilado al finalizar la segunda guerra por las autoridades del nuevo gobierno checoslovaco. propició la independencia de Croacia e instaló en aquel nuevo Estado un gobierno satélite, como también lo hizo en Eslovaquia, dónde la elección del gobierno alemán para presidir aquel Estado recayó sobre un prelado católico franciscano llamado Mons. Joseph

 

Monseñor Joseph Tiso

Monseñor Joseph Tiso Lugarteniente de los Nazis en Eslovaquia

 

Cabe recordar que en el año 1942, precisamente cuando Mons. Tiso gobernaba la vecina Eslovaquia, fue martirizado el Obispo Ortodoxo Serbio de Praga, San Gorazd (Pavlik), y todos los sacerdotes que junto a él habían dado origen a la Iglesia Ortodoxa de Checoslovaquia fueron enviados a campos de trabajos forzados en la Alemania Nazi, a causa de refugiar en la Catedral Ortodoxa de Praga a miembros de la resistencia. En el año 1946, esta Jurisdicción fue restaurada y reorganizada bajo la Protección del Patriarca Alexis I de Moscú.

 

San Gorazd

 

San Gorazd de Praga (martirizado en 1942)

 

A diferencia de Eslovaquia, en Croacia, el III Reich optó por elegir no a un prelado, sino a un laico católico llamado Ante Pavelic para presidir el nuevo gobierno filo nazi-fascista croata. El flamante presidente Ante Pavelic, era acusado por el antiguo gobierno yugoslavo de planificar el asesinato del Rey Alejandro I de Yugoslavia, así como también era buscado por el gobierno de Francia por el asesinato del Primer Ministro francés Louis Barthou. 

 

Como es fácil advertir, un común denominador entre ambos Estados satélites del III Reich, era la complicidad de ciertos sacerdotes eslavos pertenecientes a la Orden Franciscana en la configuración de ambos regímenes.

 

         Croacia fue gobernada al momento de su emancipación de Yugoslavia por el Partido Ustasha, el cual era una extraña combinación de ideología nazi - fascista, con un fuerte componente de integrismo católico. A diferencia del nacional-socialismo alemán, la persecución del nuevo estado croata, no era tan étnica sino religiosa, puesto que si bien los judíos en su mayoría eran entregados a las autoridades Nazis de Alemania, aquellos que se convertían al catolicismo tenían algunas chances de sobrevivir; en cambio el gobierno ustasha parecía ensañarse un poco mas con la etnia de los gitanos.

 

         El Régimen Ustasha consideró como su principal enemigo a las minorías ortodoxas eslavas, compuestas mayormente por serbios y montenegrinos que residían en aquel país. Las persecuciones perpetradas contra ellos fueron tan feroces que llegaron a inquietar a sus propios aliados alemanes, quienes consideraron que tal ensañamiento contra los eslavos ortodoxos pudieran empujar a estos a apoyar a la resistencia. El 17 de febrero de 1942, Reinhard Heydrich, el supervisor inmediato de la Solución Final, conocido por su falta de sensibilidad, reportó al Reich Führer de la SS Heinrich Himmler:

 

         "El número de eslavos masacrados por los croatas de las formas más sádicas son estimados en  300,000.... La realidad es que en Croacia, los serbios que quedan vivos son aquellos que se han convertido al catolicismo, a quienes les es permitido vivir sin ser molestados..Debido a esto es claro que el estado de tensión serbo-croata es una lucha entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa."

Bandera Croata del Régimen Ustasha

 

Bandera Croata del Régimen Ustasha

 

            Cabe mencionar también que los fascistas italianos, los cuales eran menos propensos a las limpiezas étnicas, quedaron bastante impresionados durante su estadía en la región, llegando incluso a dar asilo a un gran numero de judíos y cristianos ortodoxos que lograban llegar hasta la zona que ellos controlaban dentro de Croacia, negando mayormente, la extradición de los mismos.

 

LAS CONVERSIONES EN MASA DURANTE EL REGIMEN USTASHA

 

         Los partidarios croatas del Régimen Ustasha se dedicaron a perseguir con mas persistencia a aquellos ortodoxos eslavos de buen nivel cultural, pues consideraban que ellos eran los mas aptos para mantener la identidad religiosa y cultural de aquella minoría, por lo tanto, la élite intelectual ortodoxa eslava presente en aquellos días en Croacia, fue casi totalmente masacrada. Los campesinos serbios o montenegrinos a veces corrían con mejor suerte, dado a que las autoridades solían darles la oportunidad de convertirse en masa al catolicismo romano, evitando de ese modo su muerte y la de sus hijos. La forma de conversión aceptada por la Jerarquía Católica croata era a través del re-bautismo, práctica incluso contraria a la tradición mas acendrada del catolicismo romano. Aquellos que no aceptaban esa “conversión” eran destinados a campos de concentración, siendo el mas célebre el de Jasenovac.

 

Conversión forzada de ortodoxos eslavos en Dubica

Conversión forzada de ortodoxos eslavos en Dubica

 

 

         Lo mas doloroso de toda esta situación despertada por un nacionalismo exacerbado, fue que el Episcopado Católico Croata, así como las autoridades vaticanas, consideraron un logro el re-bautizo de ortodoxos eslavos; sin embargo no sería honesto omitir que algunos pocos católicos se opusieron a esto, aunque sin éxito.

 

         Históricamente, el Vaticano, consideraba a Croacia como el último baluarte de la Iglesia Católica en los Balcanes, la cual es una región mayoritariamente Ortodoxa, es por tal motivo que el advenimiento del Régimen Ustasha fue bienvenido tanto por Roma, como por el episcopado croata, los cuales apoyaron activamente el proceso de romanización de los eslavos balcánicos, sin contemplar demasiado los métodos usados. La Croacia libre y aliada a la Alemania del III Reich, abolió la libertad religiosa que había impuesto Yugoslavia a todos sus Estados miembros, y este acto de gobierno fue calurosamente celebrado tanto por la Prensa, como por la Jerarquía Católica.

 

El Presidente croata ustasha Ante Pavelic junto al episcopado croata. A su derecha el Obispo Stepinac y a su izquierda el Obispo Saric

 

Tanto el futuro Cardenal Stepinac, como el Obispo Saric, siempre mostraron una actitud abiertamente anti-serbia, y anti-ortodoxa; y lamentablemente, ellos nunca supieron trascender sus circunstancias históricas y nacionales para ver todo el horror que había a su alrededor, y que con mayor o menor conciencia, ellos mismos contribuían a alimentar. Monseñor Stepinac, como muestra de lo antes dicho, llegó a sostener:

 

"Después de todo, Los croatas y los serbios son de dos mundos distintos, polo norte y polo sur, nunca se llevaran bien a no ser por un milagro de Dios. El cisma de la Iglesia Ortodoxa es la maldición más grande de Europa, casi más grande que el Protestantismo. Aquí no hay moral, ni principios, ni verdad, ni justicia ni honestidad”

 

         Muchos sacerdotes católicos fueron mas allá de un explícito apoyo moral al régimen, y pasaron a engrosar los grupos de tareas de los ustashas, quizás el más célebre haya sido el Fraile Franciscano Miroslav Filipovic, quien regenteó el mayor campo de concentración en Croacia, el campo de extermino de Jasenovac; en 1943 él dejó su cargo a favor de otro sacerdote católico de nombre Ivica Brkljacic.

 

EL RÉGIMEN USTASHA Y LA CREACIÓN DE UNA

IGLESIA ORTODOXA EN CROACIA

 

            La Iglesia Ortodoxa de Croacia fue una institución creada a instancias del Régimen Ustasha durante la II Guerra  Mundial, y cuyo objetivo principal fue atraer dentro de sí a la mayor cantidad de ortodoxos serbios que, por distintas razones, no pudieron ser forzados a convertirse al catolicismo. La Iglesia Ortodoxa Croata no fue jamás reconocida por ninguna otra Iglesia Ortodoxa, (si bien contó con cierta simpatía de la Iglesia Rumana) debido a que su función era la de servir de fachada para encubrir la persecución religiosa y el genocidio llevado a cabo por las autoridades croatas aliadas al III Reich contra la población serbo-montenegrina de Croacia, lo cual era cristianamente inaceptable, además de eclesiásticamente anticanónico. Esta Iglesia tuvo una efímera existencia, pues fue fundada en 1942 y disuelta en 1945; su líder se llamaba Germógenes, el cual ostentaba el título de Metropolita de Zagreb; esta Jurisdicción aspiraba a convertirse en la Iglesia Nacional de los “Croatas de Fe Ortodoxa”

 

 

 Arz. Germógenes junto al Metropolita Antonio Khrapovitsky

 

El entonces Arz. Germógenes junto al Metropolita Antonio (Khrapovitsky) -Fundador de la ROCOR- Foto tomada en 1929

 

         A pesar de la formulación teórica de una Iglesia Ortodoxa Croata para croatas, la integración de ortodoxos de origen serbio a la nueva Iglesia fue por demás escasa, pese a que los que aceptaran formar parte de ella estaban exentos de llevar el brazalete blanco que identificaba a la población ortodoxa dentro del Estado Croata Ustasha.

 

            El Metropolita Germógenes, fundador de esta Iglesia, era un antiguo Arzobispo ortodoxo ruso exiliado desde 1919 y destituido por la Iglesia Rusa por sus simpatías pro-católicas y su particular visión acerca de que el destino de las Iglesias Ortodoxas era su convergencia hacia la Sede de Roma. Debido a estas poco usuales opiniones, algunos sostienen que él fue contactado por el mismísimo Monseñor Stepinac con el objeto de crear una Iglesia Ortodoxa Croata que fuera sumisa al Régimen y complaciente con la Jerarquía Católica Local. Este particular Arzobispo ruso, quién había arribado a Yugoslavia en 1920 proveniente de Grecia, fue elevado al rango de Metropolita por el Patriarca Nikodim de Rumania. La mayor parte de su clero estaba compuesto por sacerdotes ortodoxos serbios, los cuales se integraban a la Iglesia Ortodoxa Croata para poder sobrevivir, por sacerdotes exiliados de Rusia que huían de la Revolución Bolchevique, y por sacerdotes ortodoxos expulsados de otras Iglesias por variados motivos. Quién fuera años mas tarde Obispo de Boston y Vicario para América del Norte por la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Fronteras, Vladika Mirofan, formó parte del clero de esta Iglesia.

 

            El Gobierno Croata reconoció legalmente a este cuerpo eclesiástico el 4 de Abril de 1942 por medio de la resolución (No. XC-800-Z-1942), y negoció infructuosamente con el Patriarcado Ecuménico el reconocimiento canónico de la Iglesia Ortodoxa de Croacia, llegando incluso a planear el establecimiento de un Monasterio en el Monte Athos que diera mas legitimidad a su Iglesia frente al Patriarcado de Constantinopla; sin embargo las autoridades del Phanar rechazaron todo intento de creación de una Administración Independiente para Croacia .

 

            Finalmente esta Jurisdicción, la cual fue en la práctica una herramienta política del Régimen Ustasha y no una auténtica Iglesia, desapareció con la finalización de la II Guerra Mundial y la posterior restauración de Yugoslavia. En Julio de 1945, y a los 84 años de edad, el Metropolita Germogen de Zagreb fue capturado y ejecutado por partisanos. En la década de los noventa hubo un intento de re-fundación de esta Iglesia por parte del Deán del Colegio de Teología de Zagreb, Dr. Adalberto Redic, el cual contó con el apoyo del Deán de la Facultad Católica de Teología, Dr. Juraj Kolaric; sin embargo el planteo trajo aparejados protestas tanto por parte de la Iglesia Ortodoxa Serbia, como por parte de algunos miembros de la Iglesia Católica Romana.

 

 

EL ROL JUGADO POR STEPINAC DURANTE LA CROACIA DE LA II GUERRA MUNDIAL

 

         Cabe mencionar que el rol jugado por el futuro Cardenal Stepinac durante la tragedia vivida por los eslavos ortodoxos de Croacia en la Segunda Guerra no fue menor, ya que él se desempeñó como Arzobispo de Zagreb y Vicario Militar de las Fuerzas Armadas del Régimen Ustasha durante aquellos años. De mas está recordar que los ustashas consideraron al catolicismo romano como la fuente y esencia de su identidad nacional, es por tanto que la importancia del Arzobispo Stepinac  - virtual cabeza de la Iglesia Católica en Croacia - fue innegable.

 

 

Pacelic and Stepinac

 

El Presidente filo-nazi Ante Pavelic es recibido por Mons. Stepinac
en las puertas de la Catedral de Zagreb (año 1942)

 

         La importancia que dieron algunos gobiernos títeres del III Reich Alemán a ciertos líderes de la Jerarquía Católica para componer sus cuadros de gobierno no fue de poca importancia, baste recordar que Mons. Tiso fue elegido por los aliados políticos de Hitler para gobernar Eslovaquia en aquellos años. La Prensa Católica también daba gran apoyo a esa alianza de facto que se daba entre parte del clero católico, y el III Reich en Europa Oriental. Un diario croata de la época da fe de lo antes dicho, dado a que en un reportaje en el Katolicki List, se podía leer:

 

"Las opiniones del Dr. Tuka han sido creadas mediante la formación de una Eslovaquia del pueblo, que tiene la aprobación del Presidente de la Republica: Mons. Josip Tiso. Mediante el sistema Nacional Socialista en Eslovaquia la Iglesia no será perseguida. La persecución se usara contra aquellos que se opongan al Nacional Socialismo.”

 

 

Adolf Hitler saluda al Presidente de Eslovaquia Monseñor Joseph Tiso

 

Adolf Hitler saluda al Presidente de Eslovaquia Monseñor Joseph Tiso

 

         No existen dudas, que Mons, Stepinac, así como gran parte de sus compatriotas, vieron con agrado la instauración del Nuevo Estado Croata, sin importar que este fuese integrista, xenófobo, y filo-nazi. El propio Stepinac, a menos de un mes de asumido el nuevo régimen publicó en una carta pastoral:

 

"Aunque se vean confusos los funestos  eventos de hoy y aunque variados sean los factores que tienen influencia sobre el curso de los eventos, uno de todas formas puede ver la influencia de la mano Divina."

 

         Según se destaca también, su beneplácito a la instauración de ciertas leyes que eran de inspiración integrista, como ser la pena de muerte a quien cometía aborto, u otro decreto que establecía 30 días de cárcel a quien se atreviera a insultar a un sacerdote (católico). También apoyó el fin de la libertad religiosa, que se había instaurado en la Yugoslavia posterior a la Primera Guerra Mundial, ley que precisamente se había establecido para beneficiar, en parte, a los católicos e islámicos, que eran una minoría en aquel Estado de población mayoritariamente ortodoxa.

 

         El tema de la supresión de la libertad religiosa no fue un asunto trivial para el Arzobispo Stepinac, al cual consideraba a la Iglesia Ortodoxa mas como una institución política que eclesial, y a los Viejos Católicos a los cuales consideraba como “una organización para el divorcio”. El Arz. Stepinac, en su rechazo a cualquier tipo de tolerancia religiosa, se quejaba incluso de la falta de apoyo a este propósito por parte de los fascistas italianos que controlaban  una porción de Croacia, a los cuales culpaba de propiciar -por su tolerancia- una potencial desestabilización del Régimen Ustasha; en referencia a esto el Mons. Stepinac le escribió al Obispo de Mostar:

 

"Los italianos han vuelto y han reimpuesto su autoridad civil y militar. Las iglesias cismáticas revivieron inmediatamente después de su regreso y los sacerdotes Ortodoxos hasta ahora escondidos volvieron a reaparecer con libertad. Los italianos parecen favorecer a los serbios y perjudicar a los católicos."

 

         En otra ocasión el Arzobispo le escribió lo siguiente al Ministro de Asuntos italianos quién residía en Zagreb:

 

"Ocurre que en los territorios croatas anexados por Italia se puede observar una caída constante de la vida religiosa y un evidente viraje del catolicismo al cisma. Si la parte mas católica de Croacia dejaría de serlo en el futuro, la culpa y la responsabilidad ante Dios y la historia seria de la Italia católica. El aspecto religioso de este problema lo transforma en mi obligación  y deber hablar en términos simples y abiertos desde el momento que yo personalmente soy el responsable del bienestar religioso de Croacia."

 

         También el Arz. Stepinac, procuró saquear los bienes de la Iglesia Ortodoxa Serbia cuando solicitó la propiedad del Monasterio Ortodoxo de Orahovica, a fin de albergar en él a unos Monjes Trapenses a quienes Hitler había evacuado del Monasterio de Reichenberg

 

         Cuando se acercaba el fin de la guerra, y la suerte del III Reich ya estaba echada, Mons. Stepinac, redirigió su odio de los eslavos ortodoxos de Croacia, hacia los comunistas, en un afán de revertir una situación por demás comprometida. También durante los últimos meses de la guerra trató de salvar aisladamente a algunos judíos, motivo por el cual algunos revisionistas croatas le solicitaron -años mas tarde- a Yad Vashem Israelí que incluyera a Stepinac en la “Lista de los Justos”, a lo cual Yad Vashem respondió que: "Personas que ocasionalmente ayudaron a un judío y colaboraron simultáneamente con un régimen Fascista que fue parte del plan de exterminio Nazi contra los judíos deben ser descalificados para el titulo  de "Los Justos"."

       El Arzobispo de Zagreb fue enjuiciado en 1945 por el nuevo gobierno comunista de Yugoslavia y condenado a 16 años de prisión, sin embargo fue liberado previo pago de una fianza en 1951. Su nombramiento como Cardenal en 1953 provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre el Gobierno yugoslavo de Tito y la Santa Sede. Murió en 1960.

 

         El dictador croata Ante Palevic huyó con la ayuda del Vaticano a la República Argentina, usando la ruta de escape montada por la Santa Sede y que se conoció bajo el nombre de “Ratline”. Murió algunos años mas tarde en la España gobernada por el General Francisco Franco y durante el Pontificado de Juan XXIII.

 

         Por tal razón, la beatificación del Cardenal Stepinac realizada en Croacia el 4 de Octubre de 1998 por parte del Papa Juan Pablo II, hirió profundamente la memoria y la sensibilidad religiosa de los pueblos ortodoxos eslavos de Serbia y de Montenegro.

 

Cardenal Stepinac

 

Cardenal Stepinac
representado con la Palma del Martirio

 

 

Nota: Es históricamente preciso señalar que la alianza de facto que pareció existir entre buena parte de la Jerarquía Católica y el III Reich en los Balcanes y en Eslovaquia, no se dio con igual nivel de adhesión en Europa Occidental y Polonia; baste recordar el asesinato de Maximiliano Kolbe, y de la monja católica Edith Stein entre otros muchos religiosos católicos romanos.

 
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