Iglesia Ortodoxa de Bulgaria Imprimir

 

  La presencia de cierta actividad cristiana, puede remontarse a  los primeros siglos dentro del territorio de la actual Bulgaria, dado a que ya un concilio de obispos se reunió en Sárdica (actual Sofía) en el año 343. Esta región fue subsecuentemente ocupada por tribus búlgaras, las cuales a pesar de ser paganas, habían mantenido cierto contacto con los misioneros cristianos. Un hito decisivo en el desarrollo del cristianismo en Bulgaria fue el bautismo del Rey Boris I, por parte de un obispo bizantino en el año 865, a lo cual siguió un fuerte proceso de cristianización del pueblo.

     Es de destacar que Bulgaria fluctuó entre Roma y Constantinopla durante un largo tiempo, convirtiéndose en uno de los mas importantes temas de disputa entre esas dos Iglesias, sin embargo los búlgaros optaron por quedar bajo Constantinopla y la influencia de la cultura bizantina.

     El Estado Búlgaro comenzó, en el siglo X, a ser muy poderoso, en consecuencia en el año 927 Constantinopla reconoció al Rey de Bulgaria con el título de “Emperador de los Búlgaros” y al Arz. de Preslav se le otorgaría el título de “Patriarca de la Iglesia Búlgara”.

     En el año 971 los bizantinos cobraron valor y decidieron desembarazarse de la amenaza búlgara lanzándose a la conquista de su Imperio; el patriarca de Bulgaria decidió huir y asilarse en la vecina Macedonia, tomando residencia en Ohrid; sin embargo este patriarcado no sobreviviría largo tiempo, puesto que en el año 1018 Macedonia caía en manos de los bizantinos, reduciendo al antiguo Patriarca al rango de Arzobispo autocéfalo.

     En 1186, Bulgaria recobró la independencia con el establecimiento del II Imperio con sede en Turnovo; luego de extensas negociaciones la Iglesia de Bulgaria reconoció la supremacía del Romano Pontífice en el año 1204, pero este acuerdo se rompería unos treinta años después (1235), cuando el Emperador de Bulgaria se alió a los griegos contra el avance de los latinos, en consecuencia, como acto de buena voluntad, el Patriarca de Constantinopla reconocería la restauración de un segundo Patriarcado en Bulgaria.

     Al comienzo de la dominación turca (1393), la Iglesia Ortodoxa Búlgara perdió su estatus de autocefalía y fue integrada dentro del Patriarcado de Constantinopla. En 1870, el gobierno del debilitado Imperio Otomano autorizó el restablecimiento de una Iglesia Ortodoxa Búlgara Nacional, con calidad de Exarcado autónomo, sin embargo en 1872, Constantinopla reaccionó violentamente, declarando a la Iglesia Ortodoxa Búlgara como cismática. Esta lamentable escisión continuó por largo tiempo, incluso después de que Bulgaria se convirtiera en un Principado (1878), y finalmente en un Reino independiente en 1908; y no fue sino hasta 1945, cundo el Patriarcado Ecuménico reconoció la autocefalía de la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria, dándose por terminado el cisma. El Metropolita de Sofía asumió el título de Patriarca en 1953, y fue reconocido como tal por Constantinopla en 1961.

     Durante el período comunista, el cual se inició en 1944, el gobierno siguió una política religiosa similar (aunque mas moderada) que la seguida en la Unión Soviética, es por eso que la Iglesia Búlgara jugó en aquella época un rol muy poco relevante en la vida nacional.

     La Iglesia Ortodoxa de Bulgaria no escapó a los tumultuosos sucesos que acompañaron la caída de los regímenes comunistas. En 1991, el nuevo gobierno creó un Departamento de Asuntos Religiosos que dio comienzo a las reformas de las instituciones religiosas de todo el país. En Marzo de 1992 se insinuó que la elección realizada en 1971, dónde resultó electo el Patriarca Maxim había sido ilegal, porque había sido nombrado por el gobierno comunista de manera bastante anticanónica . Esto provocó una división entre los obispos, con tres de ellos bajo el liderazgo del Metropolita Pimen de Nekrop, quién solicitó públicamente la deposición del Patriarca Maxim. En enero de 1993, una delegación del Patriarcado Ecuménico visitó Sofía con el fin de facilitar una solución, pero no tuvieron éxito.

     Tiempo mas tarde, la disputa generó un cisma cuando el 4 de Julio de 1996, el Metropolita Pimen fue instalado como Patriarca rival, anatemizando al Patriarca Maxim y al Santo Sínodo.

     Cuando Petar Stoyanov asumió como presidente de Bulgaria en Enero de 1997, Pimen condujo la ceremonia de bendición del nuevo mandatario, sin embargo un año mas tarde, el presidente búlgaro llamó a ambos Patriarcas a renunciar a sus rangos a fin de facilitar la elección de uno nuevo, con el cual dar por finalizado el cisma.

     El 30 de Septiembre de 1998 se reunió en Sofía un “extraordinario y amplio Sínodo” de la Iglesia Ortodoxa Búlgara que finalizó el 1ro de Octubre; este Sínodo fue presidido por el Patriarca Ecuménico Bartolomé I, y acudieron otros seis Patriarcas y 20 Metropolitas, incluyendo figuras tan destacadas como el Patriarca Alexis II de Moscú, y el propio Patriarca Petros VII de Alejandría. El Sínodo finalmente reconoció la absoluta legitimidad del Patriarca Maxim, y consiguió además la reconciliación entre los dos grupos antagónicos.

     El Patriarca Pimen, y los obispos disidentes se arrepintieron de sus acciones y fueron recibidos nuevamente dentro de la Iglesia Ortodoxa Búlgara en sus antiguos rangos, junto a su clero y feligresía.

     En julio de 1997 se reunió en Sofía el 1er Concilio General de la Iglesia Ortodoxa Búlgara bajo la conducción del Patriarca Maxim, luego de 40 años de silencio forzado. El Concilio fijó su atención en las nuevas posibilidades que se le abrían luego de la caída del marxismo, el Concilio llamó al gobierno a permitir el desarrollo de sus actividades pastorales en varias áreas de la vida pública, incluyendo los medios de comunicación; también se solicitó a las autoridades que garanticen la instrucción religiosa en las escuelas, y el establecimiento de capellanías en las Fuerzas Armadas, en las prisiones y en los hospitales, a si mismo se requirió la devolución de las propiedades eclesiásticas confiscadas por el antiguo gobierno comunista. Estas medidas fueron adoptadas al comienzo del proceso de restauración de la vida eclesial, incluyendo desde el desarrollo de programas de catequesis y de formación teológica, hasta la creación de importantes programas de Acción Social. En su aspecto interno, la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria fortaleció el rol del laicado y dio gran impulso al movimiento monástico. Los nuevos estatutos de la Iglesia reemplazaron a aquellos instituidos en 1953 bajo la presión de los comunistas. Finalmente la instrucción religiosa en las escuelas fue implantada en Septiembre de 1997.

     Nuevas facultades de Teología fueron creadas desde la caída del Comunismo, actualmente hay seminarios ortodoxos búlgaros en Plovdiv y Sofía, así como facultades de Teología en la Universidad de Sofía, y en la Universidad de San Cirilo y San Metodio en Veliko Tarnovo.  Hacia mediados de 1997 la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria contaba con 11 diócesis dentro del país y otras dos fuera del territorio nacional, con 2.600 parroquias servidas por 1.500 sacerdotes, así como un total de 120 monasterios con una población de 400 monjes y monjas.

     El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Búlgara esta constituido por el Patriarca y todos los obispos diocesanos, siendo la suprema autoridad eclesial, judicial y administrativa dentro de la Iglesia. El Sínodo se compone de dos cuerpos: 1- El Sínodo Pleno, que se reúne en los meses de Junio y Noviembre, o cada vez que se juzgue necesario, y 2- El Pequeño Sínodo, que está constituido por el Patriarca y cuatro obispos elegidos por el Sínodo Pleno por un término de cuatro años. Este Sínodo está en continuo estado deliberativo y se encargan de los asuntos de la Iglesia. El Patriarca preside ambos cuerpos y mantiene las relaciones con el Estado y con las otras Iglesias.

    
     Es de destacar la existencia de otra diócesis ortodoxa búlgara, la cual forma parte de la Iglesia Ortodoxa en América, y es presidida por el Arz. Kyrill.

LOCALIZACIÓN: Bulgaria y pequeña diáspora en Europa y América

CABEZA: Patriarca MAXIM (nac.1914 electo 1971)

TÍTULO: Metropolita de Sofía y Patriarca de Toda Bulgaria

RESIDENCIA: Sofía, Bulgaria

FIELES: 8.000.000 de almas

MAXIM

Patriarca MAXIM de Bulgaria reunido con jóvenes

 
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